lunes, 9 de marzo de 2015
"NORMA" (Vincenzo Bellini) - Palau de les Arts - 08/03/15
lunes, 20 de febrero de 2012
"NORMA" (Vincenzo Bellini) - Palau de la Música - 18/02/12
El pasado sábado tuvo lugar en el Palau de la Música de Valencia la representación en versión concierto de la célebre ópera de Vincenzo Bellini, “Norma”, a cargo de la formación Europa Galante bajo la dirección de su titular Fabio Biondi. El principal aliciente de esta versión estribaba en la recuperación que se ha hecho de la partitura original y su interpretación con instrumentos de la época.
jueves, 6 de octubre de 2011
BELLINI, "I PURITANI" Y UNA CANCIÓN PERDIDA
En el verano de 1834, Bellini comienza a componer en París la que a la postre sería su última ópera, “I Puritani”, contando para ello con la colaboración del poeta y Conde boloñés Carlo Pepoli, inexperto libretista, que fue quien se encargó de los textos. La relación entre ambos no fue especialmente fluida, quejándose a menudo Bellini de la complicada escritura de Pepoli y de su ausencia de pasión y fuerza dramática, insistiéndole en que el objetivo de la ópera era “hacer llorar, temblar y morir al espectador a través del canto”. Sea como fuere, tras múltiples correcciones se obtuvo un resultado que parece que no acabó de desagradar al compositor.
Finalmente “I Puritani” se estrenaría en el Théâtre-Italien de la capital francesa en enero de 1835, con un reparto de campanillas en el que destacaban la reputada soprano Giulia Grisi y el famosísimo tenor Rubini. La obra obtuvo un enorme éxito y Bellini alcanzó en Francia la fama que ansiaba, llegando incluso a ser condecorado con “I Puritani” siempre me ha parecido una auténtica maravilla. Cuenta con una escritura orquestal rica y brillante y está plagada de melodías inspiradísimas. Entre ellas, como toda ópera de la época que se preciase, contiene su correspondiente escena de la locura, en la que suena la preciosa aria “Qui la voce sua soave”.
La música de este fragmento en realidad no era original, sino que fue reciclada por el compositor de una canción que había escrito pocos meses antes en París, en la que puso música a unos sonetos precisamente del Conde Carlo Pepoli. La canción en cuestión se tituló “Bueno, ahora es cuando en el blog toca escuchar algunos ejemplos sonoros de aquello de lo que se ha hablado, con las versiones que considere más apropiadas o más me gusten de entre las que se puedan encontrar disponibles por la red. Pero como la crisis aprieta, la cosa va a cambiar un poco. No puede seguir permitiéndose este blog, en la situación actual, seguir trayendo a los mejores cantantes y orquestas, con desorbitados cachés, así que, adaptándonos a las circunstancias, procuraremos contentarnos esta vez con unas versiones más modestas.
En primer lugar escucharemos la canción “La Ricordanza”, de Bellini, en la sentida interpretación que nos ofrece Kenneth Kamal Scott, acompañado al piano por Gerald A. Brown. He investigado un poco sobre este cantante, muy apreciado en el mundillo de Broadway, y, a pesar de los indicios, nada apunta a que haya sido acusado oficialmente de tragarse al Pato Donald y que sea a éste a quien realmente se escuche en la grabación. Os aseguro también, tras una ardua labor de traducción, que Mr. Nariz canta en italiano:
video de kamalscott1
Ahora vamos a escuchar el reciclaje que hizo Bellini de esa canción en el aria de “I Puritani” “Qui la voce sua soave”. Si le ponemos un poco de voluntad podremos apreciar la similitud entre este fragmento y la canción que escuchamos antes. La interpretación, o lo que sea, corre a cargo de una muchacha llamada Seungah Shin, acompañada al piano de un misterioso sujeto que no se da a conocer, supongo que para evitar represalias. El que ha subido el video se hace llamar My God, y esto sí imagino por qué. Bueno pues aquí está “Qui la voce sua soave” seguida de la cabaletta “Vien diletto”:
video de mygod0606
No puedo acabar sin subir un poco el nivel, así que vamos de nuevo con “Qui la voce sua soave… Vien diletto”, esta vez en la interpretación de una cantante llamada Lina Privitera. Yo también pensaba al principio que se trataba del zaguero de la selección galesa de rugby con peluca, pero no, es una soprano auténtica. La acompaña al piano Dario Virgillito:
video de stefanofnc12
La verdad es que esto no puede quedar así, que le den morcilla a la crisis, y, al menos desde este blog, en cultura no se va a recortar. Así que vamos a escuchar ahora de verdad la canción “La Ricordanza” de Bellini interpretada por el tenor estadounidense Lawrence Brownlee acompañado al piano por Martin Katz:
video de MrRobuso
Y, para finalizar, os dejo con el aria y cabaletta "Qui la voce sua soave... Vien diletto", de "I Puritani" de Bellini, en la estupenda interpretación de la soprano Mariella Devia:
video de Gobrias
jueves, 21 de octubre de 2010
LAWRENCE BROWNLEE, TENOR

Hablar a estas alturas de Lawrence Brownlee como tenor emergente o joven promesa, es una solemne bobada, ya que, pese a su juventud, ha
tenido la ocasión de mostrar en los últimos años sus excelentes cualidades en los principales teatros de ópera del mundo. Debutó en 2002 como Almaviva en “Il Barbiere di Siviglia” en la Ópera de Virginia y desde entonces ha actuado en Viena, Milán, Londres, Madrid, Nueva York, Berlín, Washington, Roma, Munich, Bruselas, Los Ángeles, Pesaro, etc. obteniendo siempre unánimes elogios de la crítica. Su más reciente actuación ha tenido lugar este mismo mes de octubre en el Palais Garnier de París, precisamente como el Lindoro de “L’Italiana in Argeli”, y su siguiente compromiso, en apenas unos días, será en St. Gallen como Elvino, en “La Sonnambula” de Bellini.En Valencia estuvo en 2007 en el Palau de la Música, donde, junto a René Jacobs y la Orquesta des Champs-Elysées, interpretó “Tancredi” de Rossini. También estaba prevista su participación
ese mismo año en Les Arts, en la ópera de Lorin Maazel “1984”, que finalmente no llegó a representarse debido a la inundación que sufrió el coliseo valenciano. Ahora la ópera de Maazel se ha incluido en la programación de la presente temporada, pero esta vez, lamentablemente, sin la participación del tenor norteamericano.Este verano ha grabado para Emi Classics el “Stabat Mater” de Rossini, junto a Anna Netrebko, Joyce di Donato, Ildebrando D’Arcangelo y la Accademia Nazionale di Santa Cecilia bajo la dirección de Antonio Pappano, una grabación que está previsto que salga a la venta el próximo mes de noviembre.
Brownlee posee una voz extensa, homogénea, fresca y limpia, de bellísimo timbre, con un soberbio registro agudo en el que se mueve
con una facilidad inusual y un centro y graves de atractivo color, con matices más oscuros (no es un chiste) de lo que suele ser habitual en este tipo de voces. Hace gala de un impoluto dominio de la técnica, adecuación estilística, impecable legato, desbordante musicalidad, elegante línea de canto y descarado arrojo para afrontar por derecho y como mandan los cánones las partes más exigentes de la partitura.Yo no he tenido la oportunidad de escucharle en directo y me cabe la duda del volumen de su voz que, tratándose de un tenor lírico-ligero, es probable que no sea especialmente grande.
Brownlee se ha quejado públicamente de que el color de su piel y su baja
estatura le han cerrado en alguna ocasión las puertas a algún contrato, lo cual me parece lamentable. Lo que sí está claro que juega en su contra a la hora de alcanzar una mayor proyección pública, es el hecho de que comparta repertorio con otro excelente cantante de enorme impacto mediático como es el peruano Juan Diego Flórez, que concentra todas las atenciones. Pero dejando aparte odiosas comparaciones (en las que no siempre saldría perdiendo Brownlee), resulta obvio que el norteamericano tiene sobradas condiciones para consolidarse en lo más alto del escalafón y brindarnos excelentes momentos de la mejor ópera.Ya me he enrollado más de lo que quería, porque no pretendía en modo alguno que fuese hoy el texto el protagonista del blog, sino que mi propósito era dejar simplemente que la voz de Lawrence Brownlee hablase por sí misma. Así que vamos a ello(*).
(*)Los genios de Youtube han eliminado los videos que había insertado originariamente, así que los he tenido que sustituir.
En primer lugar, podemos escuchar a Brownlee en uno de sus papeles emblemáticos, el Almaviva de "Il Barbiere di Siviglia", de Rossini, con la endiablada "Cessa di più resistere":
video de LawrenceBrownleeFan
A continuación, podemos escuchar a Brownlee junto a Norah Amsellem en un magnífico (a pesar de ella)"Credeasi Misera", de la ópera "I Puritani", de Bellini:
video de DRGeoduck
También de "I Puritani" es el aria "A te, o cara" que interpreta ahora Lawrence Brownlee:
video de DRGeoduck
Seguidamente podemos ver a Brownlee en "Si, ritrovarla io giuro", de "La Cenerentola" de Rossini:
video de TheEternalCount
Para finalizar esta entrada dedicada a Lawrence Brownlee, os dejo con la pirotecnia del "Ah!, mes amis... Pour mon âme" de "La Fille du Régiment" de Donizetti:
video de brividocaldo
martes, 10 de marzo de 2009
"I CAPULETI E I MONTECCHI" (Vincenzo Bellini) - Royal Opera House - Londres 07/03/09
Al fin llegó el día en que iba a ver juntas en directo a Anna Netrebko y Elīna Garanča. O eso creía yo...
Al llegar al Royal Opera House Covent Garden, unos carteles anuncian que Anna Netrebko “ha decidido retirarse de la función” porque tras el nacimiento de su hijo en septiembre aún no se ha recuperado en plenitud para mantener su resistencia ante el apretado calendario al que se comprometió antes de su embarazo, por lo que el papel de Giulietta sería cantado por la soprano japonesa Eri Nakamura, que debutaba en ese rol.Pues vaya –pienso- y de todo ese calendario apretado, el día elegido para cancelar tenía que ser precisamente el día que voy yo… (Papá, ¿por qué somos del Atleti?).
Pese a la noche fría y ventosa de Londres, observé, como ya hice en anteriores visitas, que la acumulación de animales muertos con mangas era notoriamente inferior a la que se produce en las representaciones de Les Arts, donde las señoronas suelen acreditar su distinción con una variada fauna cadavérica sobre sus hombros. Eso sí, la vecina del asiento de detrás abrigaba sus famélicas carnes con la piel de lo que debió ser un juvenil leopardo allá por el Pleistoceno, dada la provecta edad de la dama, y el abriguito lo debía tener guardado en el armario desde la coronación de la Reina Victoria (siglo arriba - siglo abajo), a juzgar por la intensidad del pestuzo a naftalina que me acompañó durante toda la representación.El público asistente era, en general, bastante mayor. Bueno, digamos, para precisar algo más, que la media de edad sería similar a la de los protagonistas de la sección de esquelas del ABC. Los primeros en llegar fueron tomando posiciones en la barra del bar para endilgarse la primera copichuela antes de la función y encargar las sucesivas para el entreacto.
Poco a poco, el teatro se va llenando. Los músicos afinan sus instrumentos. Se atenúan las luces.
Todo parece listo para comenzar. Pero… hete aquí que aparece una desconocida mujer en el escenario, con un papelito en la mano, y procede a leerlo. Confirma lo que ya anunciaban los carteles del Hall: Netrebko será sustituida por Eri Nakamura. Se escuchan murmullos entre el público y alguna muestra de reprobación, silbido hispano incluido. Alguien incluso grita que no debe ser el mismo precio (a ese le contrataba yo para que viniera a Valencia y se lo gritara a Helga cuando saque a la Voulgaridou).
La salida de Mark Elder al podio, torna los murmullos en encendidos aplausos que progresivamente se van apagando hasta, y esto sí es inaudito, lograr el silencio absoluto. Ni una sola tos, estornudo, carraspeo, o sonido gutural interrumpió la interpretación de la Obertura, que fue además aplaudida a su final viéndose forzado Elder a saludar. Bien es cierto que tras el intermedio reaparecieron los habituales virtuosos del concierto para bronquio y caramelito en cof, cof mayor.

Mark Elder dirigió a la Orquesta del ROH con maestría y elegancia.
Esta orquesta suena bien casi siempre, ayudada por la acústica fantástica de la sala, pero el otro día, además, supo adaptar en todo momento sus volúmenes a los intérpretes, sin absurdas exhibiciones, y sin que se resintiese la brillantez orquestal. En el terreno solista la partitura ofrecía lucimiento especial al arpa, clarinete y trompa, cumpliendo sus titulares con sobresaliente.
En cuanto a los solistas vocales he de empezar por la debutante. Eri Nakamura, una japonesa de apenas 30 años, que se encontró con la oportunidad de su vida. La sustitución de Netrebko, de un día para otro, sin haber llegado a hacer ni un solo ensayo con orquesta (como luego me
confirmaron), con el teatro a reventar, teniendo que hacer olvidar a la rusa, con una compañera de reparto como Elīna Garanča, y teniendo que empezar a pelo con un aria como el “Oh! quante volte”, constituía un hueso bien duro de roer. Pero desde luego la nipona no desaprovechó la ocasión y se impuso a las dificultades con soltura y desparpajo.Comenzó algo nerviosa en el recitativo “Eccomi in lieta vesta...”, pero enseguida acopló su voz y afronto el aría con seguridad y dominio de los agudos, mostrando un buen volumen y una fácil emisión. En la escena final se notó que acusaba ya un poco el cansancio vocal, y yo le eché en falta en toda su actuación un mejor juego de las intensidades (¡ay… esos matices sublimes que ofrece la Netrebko!…). Pero no hay nada que reprochar. Su actuación fue fantástica y su acople con Garanča impecable, gracias también a la ayuda de la letona que se entregó en cuerpo y alma a no hacérselo difícil. Pero insisto, es muy meritorio lo que hizo Nakamura, y ya quisiéramos que cualquier sustituta de esos teatros que frecuentamos (léase Voulgaridou) o incluso titulares (léase Voulgaridou otra vez) tuvieran la mitad de calidad, arrojo y dignidad que exhibió Nakamura el día 7. Al caer el telón obtuvo una merecida y cerradísima ovación cuajada de Bravos, muy emocionante, en lo que sin duda fue una noche que no olvidará jamás.
que más me ha emocionado. Y he oído ya unas cuantas. Su "Ascolta… Se Romeo t’uccise" fue antológico, y el aria “Deh! tu, bell'anima, che al ciel ascendi” absolutamente estremecedora. Ante todo asombra su volumen y las inusitadas proyecciones estratosféricas de esa voz poderosa y contundente, de bellísimo timbre oscuro, que mueve por todo el registro con homogeneidad y emite con insultante facilidad. Una técnica perfecta. Línea de canto excelente. Coloraturas eficaces y expresivas, eludiendo el lucimiento puramente canoro. El fraseo depuradísimo y la expresividad de sus múltiples matices consiguen emocionar hasta el éxtasis, pasando con credibilidad del romántico mozalbete enamorado envuelto en exultante lirismo, al varonil Montesco dispuesto a combatir al enemigo con crueldad. Y todo ello con una calidad dramática e interpretativa y una presencia escénica inconmensurables, muy alejada de algunas marimachos travestidas que han pisado las tablas en más de una ocasión y se hacían increíbles de puro ridículas. Al final el público la ovacionó y jaleó con tanta fuerza que el mismísimo Nelson tuvo que agarrarse a su columna de Trafalgar Square para no caer.
El norteamericano Clive Owens compuso un Capellio con poderío escénico y volumen, pero su acusado vibrato afeaba notablemente su línea de canto.
Giovanni Battista Parodi estuvo bien en lo actoral y proyecto su voz con fuerza, pero le faltó riqueza de matices.
En definitiva, pese al desencanto inicial por la “espantá” de Netrebko, el Arte con mayúsculas que se nos ofreció esa noche generó una densa emoción que traspasó la frontera de la platea, envolviéndolo todo, poniendo los pelos de punta hasta al leopardo de mi vecina.
Y eso no era todo.
Gracias a la amable gestión realizada por Darío Schmunck, un tipo grande
donde los haya, tuve la oportunidad de acceder a los camerinos del ROH tras la función. Allí pude conversar brevemente con el argentino, que estaba molesto porque su bronquitis no le hubiese permitido estar al cien por cien, y deseando tomarse unos días de descanso en Buenos Aires. Al menos pude felicitarle por su trabajo y agradecerle que me hubiese permitido conocerle a él y a las protagonistas.
Cuando salió Elīna Garanča, guapísima por cierto, se fundió en un emocionado abrazo con Nakamura, quien no dejaba de agradecerle su apoyo. Ambas amabilísimas, pese al cansancio por el tremendo esfuerzo derrochado, accedieron a charlar conmigo y pude felicitar a la japonesa por su exitoso debut y transmitir a la letona mi agradecimiento por la emoción sin parangón que había conseguido generar con su canto.

Finalmente se marchó de allí del brazo de su marido, el director de orquesta gibraltareño Karel Mark Chichon, no sin antes atender a todo el público que se agolpaba en el exterior de la Stage Door esperando su salida.
Una noche intensísima. De las que no se olvidan. Y eso que no estuvo Anna Netrebko…
Para finalizar os dejo tres videos de Elīna Garanča. En el primero precisamente interpreta el "Ascolta… Se Romeo t’uccise" de "I Capuleti e i Montecchi":
video de primohomme
En este otro video podemos verla dirigida por su marido, K.M.Chichon, interpretando la "Seguidille" de "Carmen" de Bizet:
video de Onegin65
Por último la escuchamos cantar "Al pensar en el dueño de mis amores" (Carceleras) de "Las hijas de Zebedeo" del alicantino Ruperto Chapí:
video de Pablojvayon
... Nosotros sí que sentimos mareos encantadores al escucharte, Elīna.
miércoles, 25 de febrero de 2009
ESPERANDO A "I CAPULETI E I MONTECCHI"

Elina Garanca, junto a Joseph Calleja y la Sinfónica de Viena, dirigidos por Fabio Luisi, en la grabación en directo que tuvo lugar hace casi ya un año en el Konzerthaus de la capital austriaca.Mientras aguardo su distribución en España (veremos cuando), continúo impaciente ante mi programada visita al Royal Opera House de Londres, el 7 de marzo, para asistir a la representación de esta ópera de Bellini que se estrena el próximo día 2, con la misma pareja protagonista, en una producción con dirección escénica de Pier Luigi Pizzi, en lo que constituye la cuarta reposición del montaje original de 1984.

Garanca ya se estrenó en el rol de Romeo, en su Riga natal, hace un año en versión concierto, papel que volvió a repetir, precisamente junto a la Netrebko, el año pasado en Viena, cuando se grabó el CD de la Deutsche Grammophon.
Vamos a escuchar hoy en el papel de Romeo a Joyce DiDonato, cantando el aria "Ascolta…Se Romeo t’uccise":
video de Quetzalcom
Anna Netrebko ha interpretado en diversas ocasiones el papel de Julieta, la última el año pasado en la Opéra Bastille de París junto a Joyce DiDonato, representación a la que pertenecía el video anterior.
video de pimidup
Junto a ellas, como ya comente, estará el tenor argentino Darío Schmunck en el papel de Tebaldo y tendrá que lidiar con el aria ‘E serbato a questo acciaro’, de indudable dificultad pese a su aparente sencillez, que requiere una máxima exigencia para poder afrontarla sin perder la elegancia del fraseo, jugando con las intensidades sin dañar la homogeneidad del conjunto y atacando el agudo con seguridad. Lo poco que he podido escuchar del argentino me anima a pensar que saldrá con éxito de la empresa.
Aquí dejo dos interpretaciones del aria citada en dos voces prodigiosas, las de Juan Diego Flórez y Luciano Pavarotti.
video de rexeterna
video de midas45






















