Mostrando entradas con la etiqueta Schubert. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Schubert. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de marzo de 2011

DEDICATORIA

"El árbol de la vida" - Gustav Klimt - 1905.

La entrada del blog de hoy va a ser un poco distinta. No voy a criticar a Helga Schmidt, ni a soltaros ningún rollo, sino que tan sólo quería compartir públicamente unas cuantas canciones, en un día que es especial para una persona muy cercana, con el propósito de que sirvan de agradecimiento y dedicatoria.

Una dedicatoria para alguien gracias a quien cada nuevo día se llena de sentido para mí y de ganas de vivir y de compartir con ella lo vivido.

Precisamente “Zueignung” (Dedicatoria) es el título del primero de los lieder que traigo. Fue compuesto por Richard Strauss a los 18 años sobre unos versos de Hermann von Gilm y es la primera de las ocho canciones que componen su Opus 10. He elegido la interpretación de Elizabeth Schwarzkopff, ya que, además de que lo hace estupendamente, fue la primera cantante a quien yo le escuché este lied:


video de saiserieht

“ZUEIGNUNG”
Sí, tú sabes, alma querida,
que lejos de ti me atormento,
el amor hace enfermar los corazones.
¡Te doy gracias!
Un día, borracho de libertad,
alcé en alto la copa de amatista
y tú bendecías la bebida.
¡Te doy gracias!
Conjuraste así los malos espíritus
hasta que yo, como nunca antes lo había estado,
santificado, santificado, caí sobre tu corazón.
¡Te doy gracias!


Vamos ahora atrás en el tiempo para encontrarnos nada menos que con Ludwig van Beethoven y su lied "Zärtliche Liebe" (Tierno amor), compuesto en 1795, cuando apenas contaba 25 años, con texto de Karl Friedrich Herrosee. Podemos escucharlo en la sensacional voz del barítono Dietrich Fischer-Dieskau acompañado al piano por Jörg Demus, en una grabación de 1966:


video de classicbinylbiz

“ZÄRTLICHE LIEBE”
Te amo como tú me amas
en la noche y en la mañana.
No hubo un día en el que nosotros
no compartiéramos nuestros problemas.
Y cuando lo hacemos
resultan más fáciles de llevar:
tú me confortas en el dolor
y yo hago míos tus lamentos.
Por ello, quiera Dios bendecirte
a ti, alegría de mi vida
Que Dios te proteja, te guarde para mí,
Que Dios nos proteja y nos guarde juntos.


“Du Bist die Ruh” (Tú eres el reposo) fue compuesto por Franz Schubert en 1823 sobre un poema de Friedrich Rückert. El lied es el tercero de los cuatro que componen su Opus 59, y la interpretación elegida en esta ocasión ha sido la de la excelente contralto británica Kathleen Ferrier:


video de Onegin65

“DU BIST DIE RUH”
Tú eres el reposo,
la paz agradable.
Tú eres la nostalgia
y lo que la aquieta.
A ti me consagro
lleno de dicha y de dolor.
Aquí hallarán su morada
mis ojos y mi corazón.
Entra en mi casa
y cierra tras de ti
las puertas
con cuidado.
¡Expulsa todo pesar
de este pecho!.
Que mi corazón se llene
con tu dicha.
Este templo ocular
lo ha iluminado
tu solo fulgor.
¡Oh, llénalo a rebosar!


Félix Mendelssohn compuso en 1835 "Auf Flügeln des Gesanges" (En las alas del canto), con textos de Heinrich Heine. Se trata posiblemente del lied más conocido de su autor, y podemos oírlo en la maravillosa interpretación de Victoria de los Ángeles:


video de c1wang

"AUF FLÜGELN DES GESANGES"
En las alas del canto,
amada mía, te llevaré
hacia las orillas del río Ganges,
donde conozco un lugar maravilloso.
Allí se encuentra un jardín teñido de rojo
bajo la silenciosa luz de la luna;
las flores de loto esperan
a su querida hermana.
Las violetas se divierten
y observan las estrellas;
secretamente se susurran
al oído cuentos perfumados.
Se acercan atentas
las mansas y discretas gacelas;
y a lo lejos corretean
las olas del río sagrado.
Allí nos posaremos
debajo de la palmera
para saborear el amor y la paz
y soñar sueños dichosos.


Y termino casi como empecé. Con Elisabeth Schwarzkopff interpretando otra “Dedicatoria”, en este caso “Widmung” (Dedicatoria), el lied que compuso Robert Schumann en 1840 sobre los versos de Friedrich Rückert:


video de themfromspace

"WIDMUNG"
Tú, alma mía; tú, mi corazón;
tú, mi deleite; oh, tú, mi sufrimiento;
tú eres el mundo en el que yo vivo,
el cielo en el que yo floto,
¡oh tú eres mi tumba, dentro de la que yo
enterraré para toda la eternidad mis preocupaciones!
Tú eres el reposo, tú eres la paz,
eres lo que el cielo me ha otorgado.
Que tú me ames, me hace digno,
tu mirada me transfigura,
amándome me elevas por encima de mí mismo,
¡mi espíritu bueno, mi mejor yo!

miércoles, 2 de marzo de 2011

"SULEIKA" - SCHUBERT, GOETHE Y MARIANNE VON WILLEMER


William Clarke Wontner - "The Persian Girl"

Johann Wolgang von Goethe peinaba canas, estaba casado con Cristianne Vulpius y contaba ya 64 años de edad cuando, en 1814, conoció a Marianne von Willemer, de 30 años, recién casada a su vez con el banquero Johann Jakob von Willemer, 24 años mayor que ella. Y se cuenta que una inmediata atracción surgió entre Goethe y Marianne.

En esa época Goethe se encontraba escribiendo su colección poética “Divan de Oriente y Occidente” (West-östlicher Divan), influido por la atracción hacia la cultura oriental que imperaba entonces en toda Europa y bajo la inspiración directa de la fascinación que le había producido la poesía del persa Hafiz Shirazi, compilada y traducida bajo el título de “Divan”, que Goethe había descubierto poco tiempo antes.

El escritor alemán declaró que el propósito de su “Divan de Oriente y Occidente” era “acercar por medio de este trabajo, el Oriente al Occidente, el pasado al presente y los persas a los alemanes”. La obra comprende doce libros de poemas cuyos protagonistas son Hatem, un poeta ya maduro y Suleika una mujer mucho más joven enamorada de Hatem.

No se conoce con certeza el alcance de la relación que mantuvieron Goethe y Marianne von Willemer, pero lo cierto es que, tras el primer encuentro en 1814, volvieron luego a reunirse por segunda y última vez en el verano de 1815, y el 26 de septiembre, en Heidelberg, se separarían los enamorados para siempre. A partir de entonces una fluida y abundante correspondencia se cruzó entre ellos hasta la muerte del poeta. En esas cartas Goethe se hace llamar Hatem y Marianne, Suleika, y parte de esta correspondencia sería incorporada al “Divan de Oriente y Occidente”.


Goethe decidió revisar e incluir en el Libro VIII, “Libro de Suleika”, cinco poemas compuestos por Marianne, aunque sin descubrir la auténtica identidad de su autora, haciéndolos pasar por propios: “Was bedeutet die Bewegung?” (¿Qué significa el movimiento?), “Ach, um deine feuchten Schwingen” (Ah, por tus húmedas alas), “Hoch beglückt in deiner liebe” (Sublimada en tu amor), “Nimmer will ich dich vertieren” (No quiero perderte jamás), y “Wie mit innigstem Behagen” (Con íntimo deleite).

Poco después de la primera publicación del “Divan de Oriente y Occidente” en 1819, el compositor austriaco Franz Peter Schubert ya tenía un ejemplar de esos poemas en sus manos y supo inmediatamente que tenía que poner música a la explosión de romanticismo contenida en aquellos maravillosos versos. A tal fin, escogió dos de los 14 poemas incluidos en el Libro VIII del “Divan”, el “Libro de Suleika”, y se puso manos a la obra.

Curiosamente, los dos poemas elegidos pertenecían a los cinco que compuso Marianne von Willemer y que decidió incluir Goethe en ese Libro VIII. Se trata de “Was bedeutet die Bewegung?” (¿Qué significa el movimiento?) y “Ach, um deine feuchten Schwingen” (Ah, por tus húmedas alas) que, tras ser musicados por Schubert, son los lieder que, en un alarde de originalidad sin precedentes, pasaron a llamarse “Suleika I” (D.720) y “Suleika II” (D.717).

La música de Schubert en estos lieder se mantiene fiel a su estilo particular y huye de cualquier tentación de añadir alguna pincelada exótica que remitiese a la influencia orientalista que inspiró la obra de Goethe en la que se incluyeron los poemas.

Los dos lieder fueron publicados por Schubert en momentos distintos y eso hace pensar que quizás no fuesen compuestos con intención de que constituyeran una unidad dramática y tuviesen que ser interpretados juntos, pero tanto la temática como el origen de los poemas parecen aconsejarlo.

Y ello pese a que el tono de ambos poemas difiera, lo cual se explica si se tiene en cuenta el momento en que fueron concebidos. El 23 de septiembre de 1815, en Heidelberg, Marianne le regaló personalmente a Goethe el poema “Was bedeutet die Bewegung?”. Mientras que “Ach, um deine feuchten Schwingen” fue compuesto más tarde, con el recuerdo de los días pasados junto al poeta en Heidelberg y el dolor de la pérdida tras separarse los enamorados. Separación que acabaría siendo definitiva ya que nunca más volvieron a verse. Ese miedo a no reunirse más, que sin duda residía en Marianne, se deja entrever en el poema. No es en absoluto una composición triste. El mensaje que transmite es el del amor y la esperanza del reencuentro, pero fluye permanentemente un temor a la pérdida para siempre del amado.

Hoy he traído al blog estos dos magníficos lieder de Schubert y he elegido para ello la interpretación de Elisabeth Schwarzkopf acompañada al piano por Geoffrey Parsons.

“Suleika I” fue dedicado a Franz von Schober, poeta y amigo de Schubert. Johannes Brahms dijo en una ocasión que esta era la canción más hermosa que se había compuesto jamás. Quizás era algo exagerado el bueno de Brahms, pero es indudable que nos encontramos ante un lied bellísimo.

En el poema de Willemer el viento del Este actúa como mensajero del amor, y Schubert describe en el preludio del piano ese mismo viento que se acerca flotando a la protagonista; y luego, en el acompañamiento, nos mostrará la dualidad entre el calor del verano, símbolo de la excitación amorosa, y la refrescante brisa que aplaca la incandescente pasión de Suleika, llevando hasta ella el mensaje de su amado:





"SULEIKA I"

¿Qué significa este movimiento?
¿Qué alegres nuevas me trae el viento del Este?
El refrescante movimiento de sus alas
enfría la profunda herida del corazón.

Acariciante juega con el polvo
y lo remolinea en ligeras nubecillas,
conduce hacia la seguridad de los pámpanos
a los felices enjambres de insectos.

Suaviza el calor del sol,
enfría mis ardientes mejillas,
en su huida besa las vides
que adornan campos y colinas.

Su ligero susurro me brinda
un millar de saludos de mi amado;
antes de que estas colinas se oscurezcan
me saludará con un millar de besos.

Ahora tú puedes pasar,
servir a la felicidad y a la tristeza.
Allí donde los altos muros brillan,
allí encontraré pronto a mi querido amor.

¡Ah!, el verdadero mensaje del corazón,
el soplo del amor, la vida renovada,
vienen a mí desde sus labios,
solo su aliento puede dármelos.


El lied “Suleika II”, compuesto por Schubert curiosamente con anterioridad a “Suleika I”, fue dedicado por éste a la soprano Anna Milder, la cual definió esta pieza como “celestial, capaz de llevarte permanentemente al borde las lágrimas”. El lied comienza alegre y brillante y su tono nos recuerda algo a “Suleika I”, pero, poco a poco, el oculto temor de la protagonista de no volver a ver a su amado, va haciéndose patente de forma muy sutil.

Encontramos a lo largo de la obra múltiples detalles que demuestran el cuidado exquisito de Schubert a la hora de adaptar la música a los intensos versos de Marianne von Willemer. Al comienzo de la cuarta estrofa, por ejemplo, cuando escuchamos “corre hacia mi amado”, Schubert acelera ligeramente el tempo de la melodía, e inmediatamente después, cuando se canta “háblale suavemente al corazón; pero evita inquietarlo y ocúltale mi sufrimiento”, tanto la música de Schubert con los sucesivos giros melódicos, como la esplendorosa interpretación de Schwarzkopf, adornada con sutiles variaciones dinámicas, nos reflejan perfectamente ese mensaje alegre y amoroso tras el que palpita un temor oculto:




"SULEIKA II"

¡Ah, cómo te envidio, viento del Oeste,
por tus húmedas alas!
ya que llevarle puedes
el mensaje de mi penosa añoranza.

El movimiento de tus alas
despierta en mi pecho acalladas nostalgias.
Flores, praderas, bosques y colinas
se cubren de lágrimas ante tu aliento.

Pero tu suave y ligero soplar
refresca el párpado herido.
¡Ay, me moriría de pena
si supiera que no le volvería a ver!

Corre hacia mi amado,
háblale suavemente al corazón;
pero evita inquietarlo
y ocúltale mi sufrimiento.

Dile, pero díselo con humildad,
que su amor es mi vida.
y que la alegría de ambos
me hará sentir su cercanía.


miércoles, 19 de mayo de 2010

"DER ERLKÖNIG" - FRANZ SCHUBERT

"El rey de los elfos" - Albert Sterner - 1910

En 1782, Johann Wolfgang Goethe compuso su poema “Der Erlkönig” (traducido comúnmente como “El rey de los elfos”). En él nos narra la historia de un padre que cruza a caballo el bosque en una noche tormentosa llevando en los brazos a su hijo moribundo, mientras éste dice ver al rey de los elfos que pretende llevarle consigo. Cuando el padre llega a casa, el niño ha muerto.

La figura del rey de los elfos parece que procede de la tradición germánica y danesa. Se trata de un ser sobrenatural que cuentan que se aparece a aquellos que van a morir y si les toca les causa la muerte.

En 1815, Franz Schubert tomó el poema de Goethe y compuso el lied “Der Erlkönig”, aunque no sería estrenado en público hasta 1821. En esta pieza para voz y piano, Schubert logra reflejar con inusitada maestría cada uno de los personajes que aparecen en el poema, confiriendo a cada uno de ellos unas características musicales propias, lo que dificulta la interpretación del solista vocal que debe hacer gala de una expresividad y ductilidad muy importantes, ya que tiene que reflejar, al mismo tiempo, el miedo creciente del hijo, la sugestiva persuasión del rey de los elfos, y la inquieta contención del padre.

El narrador comienza y termina el lied con tono dramático; el padre requiere una voz más grave de tono tranquilizador; el rey de los elfos, mediante pianísimos y tonos suaves, debe mostrarse sugerente para intentar convencer al niño que vaya con él; y el hijo, según avanza el lied, aumenta la intensidad de su voz al tiempo que lo hace su miedo.

En cuanto al acompañamiento musical, el piano representa el galope del caballo con las veloces notas repetidas en la zona grave, mientras la lluvia y el viento son descritas con las notas ascendentes y descendentes dando sensación de continuo movimiento. En la última estrofa, cuando el padre acelera el galope, aumenta la velocidad de las notas del piano, que se detienen en seco al llegar a la casa y descubrir que el niño ha muerto.

He traído un video con la traducción del poema subtitulada y una de mis interpretaciones preferidas, con la voz del extraordinario Dietrich Fischer-Dieskau y, el no menos genial, Gerald Moore al piano:


video de gothware


¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche??
Es un padre con su hijo.
Tiene al pequeño un su brazo
Lo lleva seguro en su tibio regazo.

"Hijo mío ¿Por qué escondes tu rostro asustado?"
"¿No ves padre al Rey de los Elfos ?
¿El Rey de los Elfos con corona y manto?"
"Hijo mío es el rastro de la neblina."

"¡Dulce niño ven conmigo!
Jugare maravillosos juegos contigo;;
Muchas encantadoras flores están en la orilla,
Mi madre tiene muchas prendas doradas."

"Padre mío, padre mio ¿no oyes
Lo que el Rey de los Elfos me promete?"
"Calma, mantén la calma hijo mío;
El viento mueve las hojas secas. "

"¿No vienes conmigo buen niño?
Mis hijas te atenderán bien;
Mis hijas hacen su danza nocturna,
Y ellas te arrullaran y bailaran para que duermas."

"Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí,
A las hijas del Rey de los Elfos en ese lugar oscuro?"
"Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
Son los árboles de sauce grises."

"Te amo; me encanta tu hermosa figura;
Y si no haces caso usaré la fuerza."
"¡Padre mío, padre mío, ahora me toca!
¡El Rey de los Elfos me ha herido!"

El padre tiembla y cabalga mas aprisa,
Lleva al niño que gime en sus brazos,
Llega a la alquería con dificultad y urgencia;
En sus brazos el niño estaba muerto.

viernes, 14 de mayo de 2010

"LA TRUCHA". FRANZ SCHUBERT


“El pescador de truchas” – John Frederick Kensett – Museo Thyssen Bornemisza

En la primavera de 1817 Franz Schubert escribió su lied "Die Forelle (La trucha)". Compuesta sobre un texto del músico y poeta Christian Friedrich Schubart, la pieza, a pesar de su estructura sencilla, fue una de las obras más trabajadas por el compositor, que realizó numerosas versiones diferentes. "Die Forelle” caló rápidamente en el público vienés y cobró una gran popularidad que se ha extendido hasta nuestros días, siendo pieza habitual del repertorio liederístico.

En ella, el acompañamiento del piano simboliza el discurrir y balanceo de las aguas, mientras que la línea melódica representa a la inocente y despreocupada trucha que nada en el arroyo. En las dos primeras estrofas, una música similar, de carácter alegre, acompaña el texto, en el que se nos hace una descripción bucólica de la situación. En la estrofa siguiente, la melodía adquiere un tono más agitado y levemente oscuro, mientras se nos cuenta como, a través del engaño y del enturbiamiento de las aguas cristalinas, la trucha es atrapada.

He pensado en traer este lied en dos versiones diferentes. La primera, cantada por la soprano alemana Elisabeth Schwarzkopf, y la segunda por el barítono Dietrich Fischer-Dieskau:


video de themfromspace


video de liederoperagreats

En un claro arroyuelo,
se precipita alegremente
la trucha juguetona,
que pasa como una flecha.
Yo estaba en la orilla
y en un dulce sosiego
vi el baño del alegre pececito
en el claro arroyuelo.

Un pescador con su caña
se colocó en la orilla,
y miró a sangre fría,
los serpenteos del pececillo.
Mientras el agua siga clara,
y no se enturbie, pensé,
no podrá coger a la trucha
con su anzuelo.

Finalmente el ladrón se cansó
de esperar. El pérfido, enturbió
las aguas del arroyuelo
y antes de que me diera cuenta,
la caña dio tal respingo
que enganchó al pececillo.
Y yo, con la sangre alterada,
miré a la presa engañada.

En 1819, Sylvester Paumgartner, mecenas musical y violoncellista, pidió a Schubert que compusiera una obra que incluyera el tema del lied "Die Forelle". Schubert utilizó una inhabitual combinación de violín, viola, violoncello, contrabajo y piano e incluyó el motivo principal de "Die Forelle", como tema y variaciones, en el cuarto movimiento, Andantino, de su “Quinteto para piano y cuerdas en La mayor, Op. 114”. La obra no fue publicada hasta 1829, un año después de la muerte de Schubert y constituye una de las piezas más célebres de la música de cámara.

El movimiento se inicia con el tema del lied “Die Forelle” presentado por las cuerdas, entrando luego el piano en la primera variación del tema, sucediéndose hasta cuatro variaciones más.

Aquí podemos escuchar este cuarto movimiento del “Quinteto para piano y cuerdas en La mayor” de Schubert, en la histórica interpretación que llevó a cabo el quinteto de lujo compuesto por Daniel Barenboim (piano), Itzhak Perlman (violín), Pinchas Zukerman (viola), Jacqueline Du Pré (cello) y Zubin Mehta (contrabajo):


video de pcsh 210353

domingo, 21 de febrero de 2010

¿QUIÉN ES SILVIA?


"An Sylvia" es una de las piezas vocales más conocidas de las compuestas por Franz Schubert. Fue escrita en 1826, con texto de Eduard von Bauenfeld, quien tradujo al alemán la canción que aparecía en la escena 2, del Acto IV, de “Los dos hidalgos de Verona”, de William Shakespeare.

Este lied fue dedicado por Schubert a Marie Pachler, una pianista amante de las artes, en cuya casa de Graz siempre tenían cobijo artistas de todos los campos, entre ellos Franz Schubert.

He decidido traer cuatro versiones diferentes de este lied para poder escucharlo cantado por barítono, tenor, soprano y mezzosoprano.

Vamos a escucharlo, en primer lugar, en su versión original en alemán y en la voz del barítono Matthias Goerne:



Seguidamente, lo escuchamos de nuevo en alemán y por una voz masculina, pero en esta ocasión de un tenor, el genial Fritz Wunderlich:



A continuación podemos escuchar su versión para soprano en la voz de la irrepetible Elizabeth Schwarzkopf:



Y por último, es una mezzosoprano, Janet Baker, quien nos trae, esta vez en inglés, su versión del “Who is Sylvia”, acompañada al piano por Murray Perahia, en la Royal Opera House londinense:



Aquí os dejo el texto en inglés. No he encontrado ninguna traducción que le haga justicia, así que si alguien se anima a aportarla será bienvenida.

Who is Silvia?, what is she?, 
that all our swains commend her, holy fair and wise is she,
 the heavens such grace did lend her, that adored she might be.
 Is she kind, as she is fair?
 For beauty lives with kindness to her eyes love doth repair,
 to help him of his blindness, and being help’d inhabits there.
 Then to Silvia let us sing, that Silvia is excelling.
 She excels each mortal thing upon the dull earth dwelling,
 to her garlands let us bring.

Permitidme que dedique esta entrada a una Silvia muy importante para mí que hoy cumple 5 años. Felicidades, sobrina.